CERRADO DEL 15 AL 28 DE AGOSTO

964 26 00 63 Lunes a viernes: 8h a 14h contacta@llardigital.com

Casi todos caemos en la procrastinación alguna vez. No debe confundirse con pereza o con bloqueos de origen nervioso, aunque el tema tiene que ver con la gestión de las emociones. Y si algo se repite cuando los licenciados y doctorandos recuerdan cómo se sentían cuando redactaban su trabajo académico es un maremoto de emociones, donde no suelen faltar las que suelen ser el origen de la procrastinación.

Vamos a ver por qué vas dejando las tareas para el día siguiente y el otro, junto con cómo evitar procrastinar en 10 pasos para evitar las consecuencias negativas de procrastinar, a menudo, en proyectos tan a largo plazo como una tesis doctoral o un TFM.

Qué es procrastinar

Aunque la definición de procrastinar sería postergar hasta el día siguiente, también se emplea esta palabra para referirse a esta acción referida a periodos de tiempo más cortos o más largos que una jornada.

Es importante señalar que al procrastinar nos estamos haciendo daño a nosotros mismos, siendo conscientes en parte, pero a la vez cayendo en el autoengaño. En el caso de proyectos a largo plazo como puede ser la preparación de un TFG o una tesis doctoral, un procrastinador puede encontrarse con que ha pasado la mitad de su plazo de entrega, incluso más, sin haber hecho apenas nada o distraído con detalles menores.

Cuáles son sus causas

Para poder hablarte sobre cómo dejar de procrastinar, primero debes saber cuál es tu caso. El cerebro es complejo y no todos los procrastinadores (personas con tendencia a procrastinar) lo son por el mismo motivo.

Mientras hay personas que gestionan mal su tiempo, pero son perseverantes, a otras les vence un miedo o apatía que causa malestar. ¿Cómo evitan esa sensación desagradable? Postergando aquello que les causa temor al fracaso, tedio o que creen lograrán hacer mañana porque van a madrugar mucho. ¿Te suena?
El cerebro tiene una tendencia natural a querer evitar situaciones estresantes o frustrantes y, de ahí, surge la procrastinación en la que podemos caer todos alguna vez. Sin embargo, cuando hablamos de un hábito, podríamos estar ante el indicio de un problema físico o psicológico. El ejemplo más típico sería una depresión entre leve y moderada, que no se acompañe de los típicos síntomas de llanto, pérdida de autoestima o pensamientos catastrofistas.

Trucos para no procrastinar al hacer un TFG, TFM o tesis

Una vez hayas identificado qué te lleva a procrastinar más allá de lo comprensible y te pongas manos a la obra para resolver ese problema de base, es cuando sabrás elegir cuáles de los siguientes trucos para no procrastinar son los más efectivos en tu caso concreto. Como verás, es importante conocerse bien o a uno mismo o pedir ayuda a un profesional de la salud porque, recordemos, procrastinar no es lo mismo que ser perezoso.

  • Enfréntate a las tareas más complejas cuando te encuentres al máximo de tu rendimiento. Hay personas que son como búhos y otras como alondras. Haz que tus ritmos circadianos jueguen a tu favor y no en contra y adapta tus jornadas de estudio de forma que eso tan complicado coincida con los momentos en los que eres más productivo o logras retener mejor la información.
  • Piensa en las consecuencias. La procrastinación reiterada suele tener consecuencias negativas que, si las tienes presente, tu propio cerebro te ayudará a evitar porque va a decirte qué es mejor.
  • Emplea estímulos positivos o premios cuando logres eludir con éxito los deseos injustificados de postergar. Al final, lo que intentas es crear un hábito que haga más productivo y borre el motivo por el que te pierdes.
  • Cuidado con el perfeccionismo. Una cosa es desear hacer las cosas bien y otra diferente llegar a invertir todo el tiempo en detalles menores. El perfeccionismo patológico es una dura carga para quien lo sufre y no hace otra cosa que limitar su rendimiento.
    Tras un perfeccionismo enfermizo suele haber un problema emocional que precise terapia.
  • No te esclavices. Dejar en blanco un día en el que estás enfermo o tienes una reunión social muy importante no es procrastinar. Para eso habrás elaborado un cronograma como el diagrama de Gantt antes de comenzar con la redacción de tu tesis.
  • Si una tarea te supera, divídelo en varias más pequeñas.
  • Cuidando tu salud mental también estás ayudando a disipar las causas de tu procrastinación. Tal vez ese café o esa sesión de ejercicios sean una buena inversión en tu salud y en tu tiempo.
  • No abuses de estimulantes. No postergas las cosas por estar cansado. De ser esa la razón, consulta a tu médico para detectar por qué ya no rindes como antes.
  • No te juzgues con dureza si no has evitado la procrastinación, podrías entrar en un bucle que se retroalimenta.
  • Aprender a gestionar mejor tu tiempo siempre es una ayuda, bien sea para invertir menos horas en tu proyecto, bien sea para recuperar el tiempo perdido procrastinando hasta que fuiste consciente de tu problema.

Dejar de procrastinar es un objetivo que no se logra de un día para otro. No se trata de pereza ni de falta voluntad, tampoco se puede decir que se deba a una mala planificación. Para lograr salir del círculo vicioso en el que se encuentran inmersos los procrastinadores recurrentes necesitas conocerte bien a ti mismo, saber qué tipo de procrastinador eres y pedir ayuda médica o psicológica si lo precisas.
Una vez sepas hacia dónde dirigir tus pasos, el resto se basa en establecer un hábito que te lleva, precisamente, a evitar las postergaciones injustificadas.

ENVÍO GRATIS

Realizamos envíos por toda la península

PRESUPUESTO A MEDIDA

Si no encuentras lo que quieres contáctanos

MUESTRA SIN COMPROMISO

Si no estás conforme no estás obligado a continuar con el proceso

PAGO SEGURO

El pago se realizará por transferencia bancaria

Call Now Button